Aquí corre un río termal mineral, calentado por la tierra misma. En 1993 la idea fue simple y sigue intacta: llevar esa agua a las piscinas sin llevarse el bosque.
EL ORIGEN
Arquitectura entre la niebla
Las galerías coloniales se levantaron alrededor del agua, no al revés. Tres décadas después, el vapor sigue subiendo cada mañana entre los mismos árboles.
El calor de nuestras aguas es geotérmico: nace de la tierra, no de una caldera. Y el bosque que rodeaba el resort en 1993 es el mismo que lo rodea hoy, cuidado por manos de San Carlos.